ROSA MÍSTICA

Oración para todos los días:

Santísima Virgen

María, Rosa Mística, fortalece el alma de tus hijos, que, angustiados y esperanzados acuden a Ti, con la fe de que, mediante la oración, la acción y el sacrificio, obtendremos el favor que por tu intercesión queremos recibir de tu Divino Hijo (se hace la petición).

Oh, Señor, haz que, por medio de Santa María Rosa Mística, sean sanados los Espíritus quebrantados y los cuerpos enfermos de las personas que con fe acuden a Ti.

Protege nuestras vidas, líbranos de los violentos, y de todos los que quieren causarnos mal. Aumenta en tú Iglesia las vocaciones Sacerdotales y Religiosas. Ten piedad de nosotros, ayúdanos en nuestras dificultades y concédenos lo que te pedimos, si conviene para el bien de nuestras almas Amén.

Padre Nuestro. Ave María y Gloria al Padre…

CONSIDERACION DEL DIA

Rosa Mística, Madre de la Divina Gracia, Bendita Tú eres, porque diste a la humanidad a tu Divino Hijo Jesucristo, autor de la gracia.

Rosa Mística Bendita Tú eres, porque tu Divino Hijo no alcanzó la gracia muriendo en la Cruz, y al cooperar con, la espada de dolor atravesó tu alma.

 A María, la Hija de Dios Padre, A María, la Madre del Señor, A María, la Esposa del Espíritu, Alabanzas, honor y bendición.

 Rosa Mística, Bendita Tú eres, porque fuiste elegida por el Eterno Padre, como tesorera, administradora y dispensadora de todas las gracias. Rosa Mística, Madre Nuestra, vuelve tu amante mirada sobre todos los hombres. A Ti clamamos y te suplicamos, que nos obtengas las gracias que confieren el Bautismo, la Penitencia y los demás sacramentos.

 A María, la Hija de Dios Padre, A María, la Madre del Señor, A María, la Esposa del Espíritu, Alabanzas, honor y bendición.

 María Rosa Mística, Madre de la Divina Gracia, haz que todos lleguemos a la casa del Padre Celestial. Ya que todos somos tus hijos. Purifica nuestras almas, tan pobres indignas por el pecado. Rosa Mística, Tú das a quien quieres y cuando quieres, confiamos en Ti. Haz irradiar tu luz en nuestras almas y tú maternal amor con tu fuerza misericordiosa, llena nuestros corazones de alegría, amor, humildad y paz.

 A María, la Hija de Dios Padre, A María, la Madre del Señor, A María, la Esposa del Espíritu, Alabanzas, honor y bendición.

María Rosa Mística, Tú, como Madre, tienes mayor preocupación por los más necesitados de tu socorro, por eso te imploramos en todas nuestras necesidades espirituales y materiales.

María Rosa Mística, Tú, eres Madre de Jesucristo y Madre de la Divina Gracia, protégenos en todos los peligros de alma y cuerpo, ya que Tú, eres nuestra esperanza, faro y guía. Y al morir en tu regazo, llévanos, María en tus brazos hasta Jesús.

 A María, la Hija de Dios Padre, A María, la Madre del Señor, A María, la Esposa del Espíritu, Alabanzas, honor y bendición.

Oración final:

Santa María Rosa Mística te confiamos todas nuestras penas, porque, Tú eres la llena de gracias. Míranos con ojos de misericordia, Tu eres nuestra intercesora ante tú Hijo Jesucristo. No merecemos tu socorro, pero Tú, suavísima, nos ayudas siempre y te compadeces de todos los que, con fe, a Ti acuden. Háblale al Señor por nosotros, Él siempre te escucha y te complace. Derrama sobre nosotros y nuestras familias, todas tus gracias y bendiciones. Ayúdanos a caminar en el duro sendero de esta tierra, y guiados de tu mano, solucionaremos todos nuestros problemas. Te lo pedimos, en el Nombre de Jesucristo, Nuestro Señor Amén.

Dios te Salve Reina y Madre…

CONSIDERACIONES
DÍA PRIMERO 
(4 de julio)

Lectura de San Lucas 2, 6-7.

Cuando estaba en Belén, le llegó el día en el que debía tener su hijo. Y dio a luz su primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en una pesebrera, porque no había lugar para ellos en la sala común”.

Reflexión: María Santísima, sufrió mucho porque no vio nacer a su hijo en una clínica o en una casa, como otros niños. Ése fue su primer dolor, y con su pobreza aprendió a comprender a todos los que sufren por falta de lo necesario. Siempre viene corriendo, en ayuda de los necesitados, porque Ella supo lo que es ser pobre. Tened fe en la Santísima Virgen y sentiréis su presencia.

PRACTICA PARA EL DÍA DE HOY:

Por amor a María Rosa Mística, lee un pasaje de la Biblia o da un buen consejo a quien lo necesita.

DÍA SEGUNDO (5 de julio)

Lectura de San Lucas 2, 34

Simeón los felicitó y después, dijo a María, su madre, “mira, este niño debe ser causa, tanto de caída, como de resurrección para la gente de Israel”. Será puesto como una señal que muchos rechazarán, y a ti misma, una espada de dolor te atravesará el alma. Pero en eso los hombres mostrarán claramente lo que sienten en sus corazones.

Reflexión: Desde este momento, supo María que Jesús sería perseguido y que a ella le esperaban grandes penas causa de su hijo. Porque, como dice San Pablo, “Todo el que quiera vivir como lo manda Dios, sufrirá persecuciones”. Dadnos fortaleza Señor, te lo pedimos por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

 PRACTICA PARA EL DÍA DE HOY: En este día, ayudar moral y materialmente a una persona necesitada.

DÍA TERCERO (6 de julio)

Lectura de San Mateo 2, 12

Después que partieron los magos, el Ángel del Señor, se le apareció en sueños a José y le dijo; “Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes está buscando al niño para matarlo”.

Reflexión: La Madre de Dios, se preparaba con este espantoso sufrimiento para comprender a todos los que sufren la pena de tener que salir de su tierra querida, alejarse de sus familiares, sufrir frio, calor, hambre, vivir en un pueblo extranjero, desempleado, hablando un idioma diferente, etc. Ninguna otra mujer ha sufrido más que ella y la única que puede nos puede comprender y ayudar cuando tenemos sufrimientos Amén.

PRACTICA PARA EL DÍA DE HOY: La misión de hoy, es consolar y/o ayudar materialmente a alguna persona que sufra.

DÍA CUARTO (7 de julio)

Lectura de San Lucas 2,47. Todos los que lo oían, quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas, y al encontrarlo, su madre le dijo: “Hijo, ¿por qué te has portado así? Tu padre y yo te buscábamos muy preocupados”. Él le contestó; “¿y por qué me buscaban? ¿No saben que tengo que estar en las cosas de mi Padre?”. 

Reflexión: ¡Cuantos pensamientos habrían pasado por su mente angustiada! Y así sufrió María, tres largos y penosos días. María se estaba preparando para poder compadecerá todos los que pasamos angustias, ansiedades, temores y dudas. Madre Celestial, ayúdanos cuando estemos tristes por la pérdida o ausencia de un ser querido. Te lo pedimos, por Jesucristo, Nuestro Señor Amén. 

PRACTICA PARA EL DÍA DE HOY: Ayudar, moral y económicamente a un estudiante pobre u huérfano.

DÍA QUINTO (8 de julio)

Lectura de San Mateo 26,42

Padre, si no es posible que pase este cáliz de amargura sin que yo lo beba, que no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres. “Hágase tu voluntad”.

 Reflexión: Así repetía María en su corazón, al igual que su hijo. María, al oír los resultados del juicio injusto que le hacen a su hijo, siente una pena inmensa y le pide a San juan quela conduzca hacia una de las calles por donde va a pasar Jesús y pronto lo ve llegar; y estaba tan desfigurado, que ya no parecía hombre. Señor, danos fortaleza para sufrir con valor en las horas de tristeza y de crueles separaciones. Por Jesucristo, Nuestro Señor Amén.

PRACTICA PARA EL DÍA DE HOY: Ayudar a los presos ya sus familias con una limosna.

DÍA SEXTO (9 de julio)

Lectura de San Juan 19, 18

Allí lo crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado y en medio a Jesús.

Reflexión: Cada martillazo en los clavos de Jesús, era un duro golpe en el corazón de la Madre, que allí estaba, presenciando la muerte de su hijo inocente, de una forma cruel, injusta e inhumana. María estaba de pie, ofreciendo su Hijo al cielo, para borrar con su sangre la maldad de la tierra. Mará sabe perfectamente que su Hijo muere, no por voluntad de Pilatos o de los hombres, sino por “voluntad de Dios Padre”.

 Oh, Señor, haznos comprender que nuestros sufrimientos vienen por voluntad de Dios y no de las criaturas, para el bien de nuestras almas. Si comprendiéramos esto, bendeciríamos la mano del que nos crucifica. Por eso, en las horas de dolor por la muerte de nuestros seres queridos, invoquemos a María Santísima, por su Hijo, Jesucristo, Nuestro Señor Amén.

PRACTICA PARA EL DÍA DE HOY: Orar por una persona agonizante, para que el Señor le conceda una buena muerte.

DÍA SÉPTIMO (10 de julio)

 Lectura de San juan 19, 26.

Jesús, al ver a la madre y junto a ella, a su discípulo al que

más quería, dijo a la Madre; “Mujer, ahí tienes a tu hijo”, después dijo al discípulo; “Ahí tienes a tu Madre”. Desde ese momento, el discípulo se la llevó a su casa.

Reflexión: María Santísima, no se desespera, Ella sabe que la despedida con los muertos no es definitiva. Sabe muy bien que la resurrección llegará, para todos. Y esa esperanza de la Resurrección suaviza la pena. Oh, Señor, ayúdanos a aceptar la enfermedad y la muerte con paciencia y amor. Te lo pedimos por Jesucristo, Nuestro Señor Amén.

PRACTICA PARA EL DÍA DE HOY: Rezar y oír la Santa Misa, si puede, por las almas del Purgatorio.

DÍA OCTAVO (11 de julio)

Lectura de los Hechos de los Apóstoles

Todos los Apóstoles perseveraban en la oración y con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres; de María, la madre de Jesús y de sus hermanos.

Reflexión: María, siempre juega un papel muy importante en la vida de cada hombre, por eso no abandonó a los apóstoles, los ayudó y los guio, ya que era la única testigo de la vida privada de Jesús, mientras recibían al Espíritu Santo. Te pedimos, María Rosa Mística, que nos ayudes a conocer y a amar más a tu Divino Hijo, acompañándonos en la oración para ser cada día mejores. Te lo pedimos, por Jesucristo, Nuestro Señor Amén.

PRACTICA PARA EL DÍA DE HOY: Ayudar y orar por las vocaciones Sacerdotales y Religiosas.

DÍA NOVENO (12 de julio)

Lectura del libro del Apocalipsis 12, 1, 17.

Apareció en el cielo una señal grandiosa; una mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies y en su cabeza, una corona de doce estrellas. Entonces, el monstruo se enfureció contra la mujer y se fue a hacer guerra a sus demás hijos, es decir; a los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el mensaje de Jesús.

Reflexión: Vivir el Evangelio de Jesús, siempre nos trae dificultades y problemas. Pero María, como buena Madre, siempre está dispuesta a ayudarnos; Acuérdate, Madre celestial, de los hogares donde no hay fe, ni amor a Ti, ni a Jesucristo, tu Divino Hijo. María Rosa Mística, haz que toda mujer, digna y honrada, sea el reflejo de Ti. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor Amén. 

PRACTICA PARA EL DÍA DE HOY: Orar y ayudar a las madres de familia, que sufren con sus hijos

Adaptado dehttps://es.scribd.com/document/619651166/NOVENARIO-A-MARIA-ROSA-MISTICA-1